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¿Qué le depara la nueva normalidad a la industria farmacéutica?


Business Intelligence

Con el fin de la cuarentena surgen nuevas oportunidades para replantear el modelo utilizado hasta entonces por las empresas farmacéuticas.

La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 fue sin duda, uno de los desafíos más grandes de la última década para la industria farmacéutica, debido a que, al igual que otros sectores, tuvo que priorizar la seguridad de sus colaboradores para evitar posibles contagios, llevándola a desarrollar gran parte de sus funciones en base al teletrabajo.

A eso se le suma la gran exigencia que esta pandemia trajo para fomentar y desarrollar nuevos productos para los consumidores, además de la necesidad de que las cadenas de suministro trabajasen con parámetros cercanos a la perfección, todo esto, para evitar el quiebre o sobrestock de medicamentos en farmacias. 

Asimismo, en los últimos dos años, el sector farmacéutico se ha enfocado en satisfacer las necesidades del consumidor final, implementando nuevas estrategias comerciales, en su mayoría centradas en la obtención y análisis de datos, con el propósito de generar información de valor. 

En medio de esos cambios, gran parte de las actividades de las empresas se trasladaron al formato virtual, por lo que la transformación digital y el uso de herramientas de gestión que facilitan estos procesos, se convirtieron en un must have para la industria. 

Es el caso de la farmacéutica Sanofi, que durante la reciente pandemia pudo llevar a cabo sus operaciones a través del teletrabajo, de la mano de una plataforma de inteligencia empresarial que le permitió funcionar al cien por ciento sin exponer a sus colaboradores a los riesgos del virus.

 

En búsqueda de nuevas oportunidades

Con el fin de la cuarentena y el paulatino retorno a la “normalidad”, surgen nuevas oportunidades para replantear el modelo utilizado hasta entonces por las empresas farma, impulsando la adopción de nuevas tendencias que permitan que todos los equipos estén alineados en el ciclo de vida del producto.

Después de todo, los cambios en la realidad económica y social que trajo el coronavirus también está obligando a que las empresas deban adaptarse en tiempo récord a esta nueva normalidad, sin dar tiempo a reflexionar o generar nuevas estrategias, empujando a los colaboradores a estar en constante acción. 

Y es que la crisis también trajo consigo el fin de muchas formas de hacer negocios, derribando antiguos paradigmas y dando paso a nuevas maneras de crecimiento, lo que exige una continua atención para vislumbrar las oportunidades para no dejarlas escapar. 

En este periodo, anticiparse a las necesidades de los clientes se volvió clave para el éxito de las compañías que operan en el retail, y en el caso de las farmacéuticas, cobró gran relevancia, debido a que sus productos pertenecen al selecto grupo de esenciales.

 

Las tendencias que están cambiando a la industria farmacéutica

Por lo mismo, y en relación a lo anterior, se hace necesario prestar atención a todo lo que ocurre, ya sea respecto a la evolución de la pandemia (fundamental para el sector farma), como a las nuevas tendencias que está adoptando la industria del retail, en donde el uso de tecnologías y la omnicanalidad son asignatura obligada.

El sitio especializado elfarmaceutico.es presentó las principales tendencias para el retail que podrían influir en la industria farmacéutica:

  1. Omnishopper y Comercio Unificado: tras la pandemia, el cliente busca más que nunca una experiencia de tipo omnicanal. Esto quiere decir que, más que encontrar una empresa en cualquier canal, lo que busca es poder comprar, preguntar o reclamar a través de ellos en cualquier momento o lugar. 

  2. Internet de las cosas: este tipo de tecnología se está volviendo imprescindible, porque permite conocer los movimientos del consumidor en la tienda, facilitando el estudio de sus preferencias e interacciones, datos que servirán para personalizar el mensaje y ofrecerles experiencias adecuadas a sus necesidades. 

  3. Realidad virtual y aumentada: una de las grandes dificultades que supuso el confinamiento para los compradores fue que los privó de probar o tocar los productos antes de adquirirlos. En ese sentido, hay un gran reto tecnológico para el sector, ya que el consumidor final buscará con mayor ahínco el experimentar sensaciones virtuales que suplan no poder hacerlo en modo real. Por lo mismo, las etiquetas que pueden dar información de valor, consejo de uso, etc., se volverán necesarias para responder a esa necesidad de los clientes.

  4. Sostenibilidad y medioambiente: si cuidar el planeta era una tendencia en boga antes del Covid-19, en la actualidad existe una mayor sensibilidad frente a este tema. Cada vez son más los shoppers que escogen opciones que disminuyan los residuos plásticos para no perjudicar el ecosistema. La categoría ECO/BIO o Natural cobra protagonismo gracias a esta preocupación.

    Lo anterior también trajo como consecuencia que empresas como Pfizer desarrollaran políticas que disminuyeran el impacto de la industria en el medioambiente, como la reducción de la huella de carbono, optimizando la administración en las cadenas de suministro y ciclos de vida de sus productos; además de gestionar de forma sostenible el uso del agua e implementando programas de reducción de desechos. 

  5. Filas y más filas: la reducción de los aforos en las tiendas físicas trajo como consecuencia las filas para esperar el turno para entrar. Sin embargo, no a todos les acomoda este sistema, por lo que alternativas como el click and collect han ganado gran popularidad porque evita las interminables filas.  

  6. Social commerce: las redes sociales pasaron de ser un espacio para comentar experiencias o realizar descargos, a convertirse en auténticos canales que incentivan a la compra. Este efecto seguirá aumentando en los próximos años, de ahí que se hace necesario tener presencia en ellas, para asesorar, aconsejar y vender a sus clientes tanto productos como servicios.

  7. Compra inmediata: a la hora de comprar, el consumidor es cada vez más exigente con los tiempos de espera. Compra de forma instantánea y lo quiere “ya”. De acuerdo con un estudio realizado por la consultora PWC, el 88% de los consumidores está dispuesto a pagar para que su producto le llegue el mismo día. El cliente final va a premiar con su fidelidad al comercio que le ofrezca esta “inmediatez" que tanto busca.

 


Isabel Arrieta 13 de diciembre, 2021

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